Entre molinos y campos de olivo

 

Escribo por placer y no por complacerte,

a otros ayudé a conocerse,

a través del espejo de mis ojos, mis palabras o mis versos.

Hoy mi verso es mi personalidad.

Esperando bajo un porche a que el cielo deje de plañir en mi ciudad:

rutina de vida intranquila:

siempre envuelta en el sonido del claxon en doble fila.

y yo fumando y bebiendo, viviendo al revés:

durmiendo, escribiendo, sin ver el sol en todo el mes.

Sí, soy el Mc hipersensible,

especialista en hacer que tu fibra vibre,

cada día más mayor y cada día menos libre,

y yo quiero ser libre y feliz, si es posible.

 

Dentro de mi propio desorden me conozco, lo reconozco

mis días no concuerdan con los de horóscopo,

y a veces me apetece ponerme a gritar,

pero esa hierba sedante me hace tiri-tiri-tar.

 

A veces en intimidad sobre una instrumental,

en mi pequeño cielo subterráneo antisocial;

sí, verás, te lo puedo explicar:

es que a mi me gusta retratar con metáforas la realidad.

 

Fina es a línea que separa el amor del odio, lo sé,

pero también sé que el olvido es el alivio.

 

Meditación, levitación en mi habitación,

si suena un despertador es el de la inspiración.

Tic-tac, tic-tac, el arquitecto autodidacta

sacando brillo a cada verso, así mi rima es exacta.

 

Me crié en la calle, no te confundas,

ahogo tus sueños de papel en mis rimas profundas.

 

Se fue mi papá y con él se fue mi infancia,

la vida es un albergue pero cobra la estancia.

No me apetece dar conciertos, todo me parece teatro,

pero elegí entre este teatro y el amor a distancia.

Hoy soy esclavo, presa de mi inspiración, de mi musa:

el corazón y el alma son mi empresa,

y esta empresa es un pantano muy profundo

y yo resido en lo más hondo,

vos no sois más que el moho que cubre al hongo.

 

No sé si lo trascendente vende, independientemente de que lo haga o no

me es indiferente.

 

Pude atarme una cuerda al cuello y hacer puenting

Pero elegí ser fiel a mis principios, ése es mi fin.

 

Qué bonito es el amor y que pronto se gasta,

hoy soy feliz con poco, con mi tristeza me basta.

 

El alma se lanza a por lo que los ojos no alcanzan,

inspiración: campo yermo donde siembro mi esperanza

 

Aprendí a besar improvisando, a improvisar rimando,

imagínate hace cuánto tiempo ya.

 

Hago lo que quiero, es más, quiero lo que hago,

no como tú, en tu sucio dinero me cago.

Yo siempre tuve un plato de comida, ropa, incluso fama,

pero no siempre pude levantarme de la cama,

y donde mueren mis palabras nace otro de mis poemas inmortales,

escrito con sangre y cristales.

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